Sergio Muñoz Gajardo alcanzó a estar casi 20 años en la Corte Suprema. Era el ministro más influyente del máximo tribunal, y autor de fallos emblemáticos en causas ambientales, de derechos humanos, como el caso Tucapel Jiménez, y de corrupción. Su investigación fue la que descubrió más de 15 cuentas secretas de Pinochet en el extranjero en el Caso Riggs. Por ello era odiado y temido por sectores del poder fáctico, y admirado por sus pares. Eso hasta que el 16 de octubre de 2024 fue removido de su cargo por una acusación constitucional votada en el Congreso.
Esa fue una movida política para empatar la crisis en el Poder Judicial. El Congreso también aprobó esa acusación contra Ángela Vivanco, quien tenía nexos en la derecha, por lo que al eliminar a Muñoz de la Suprema, un ministro vinculado al progresismo, se neteó el efecto político de las expulsiones.
A Muñoz lo acusaron por notable abandono de deberes, al haber, supuestamente, advertido a su hija sobre un fallo que podría implicarle un costo patrimonial. Aunque él lo niega.
El pasado 7 de enero Sergio Muñoz declaró como testigo en la causa comandada por la Fiscalía Regional de Los Lagos, la que indaga el pago de coimas a ministros de la Corte Suprema, la llamada “trama bielorrusa”. En esa declaración, Muñoz reveló un episodio hasta ahora desconocido, y que toma especial relevancia debido al vínculo entre los abogados acusados de coimear jueces —Eduardo Lagos y Mario Vargas—, con un ministro que sigue en la Suprema: Jean Pierre Matus.
Muñoz contó que a mediados de 2024, cuando en la Corte Suprema se debatía si abrir o no cuadernos de investigación contra los ministros salpicados por los chats de Luis Hermosilla, el ministro Matus le lanzó una advertencia.
Así lo relató Muñoz en su declaración: «Hay un hecho particular que me llamó la atención, y que está registrado en los audios del tribunal pleno de la Corte Suprema, que en una ocasión en que manifesté mi voluntad que se abriera expediente por lo vinculado a los mensajes del abogado Hermosilla, en los cuales ya era público lo referido al señor Matus, este señor ministro, el señor Matus, me respondió, puede que no sean los términos exactos, pero sí corresponden en términos generales a lo que dijo, ‘ten cuidado, porque al próximo que se le abrirá expediente en la comisión de ética serás tú’”, relató Sergio Muñoz.
Para esa fecha, mediados de 2024, Ciper había publicado que existían chats entre Luis Hermosilla y Jean Pierre Matus, que establecían que el abogado y exasesor de gobierno había ayudado al actual ministro a arribar a la Corte Suprema. Hasta entonces Matus lo negaba, aunque luego tuvo que reconocerlo cuando esos chats se hicieron públicos (vea aquí “Estos son los chats con Luis Hermosilla que el ministro Matus aseguró que no existían”).
La advertencia que, según Muñoz, le lanzó Matus durante la discusión, estaba vinculada con Eduardo Lagos y Mario Vargas:
“Los abogados de Fundamenta hace rato que te andan buscando”, indicó Muñoz que habrían sido las palabras de Matus.
Muñoz aseguró que Matus no mencionó a ningún abogado en particular, pero que “en los primeros días de septiembre de 2024, por un reportaje del diario La Tercera, advertí que los abogados de Fundamenta en la arista administrativa ambiental eran los señores Mario Vargas y Eduardo Lagos”, relató el exministro.
La advertencia de Matus se hizo realidad, porque en julio de 2024 un abogado de Fundamente, Marco Fuentes, ingresó una denuncia contra Muñoz ante la Comisión de Ética de la Suprema. Quienes conocen el funcionamiento del estudio de abogados de Lagos y Vargas, indican que era usual que ellos utilizaran a abogados externos para concretar ciertas operaciones. Y que este había sido uno de esos casos.
Según publicó Ciper hace pocas semanas, la inmobiliaria Fundamenta le pagó $410 millones al estudio de Lagos y Vargas para que inhabilitarán al ministro Muñoz de una causa que podía afectar un proyecto de esa empresa en la comuna de Ñuñoa, en la Región Metropolitana.
El ministro Matus tiene a Lagos y Vargas dentro de su lista de inhabilidades, ya que su esposa, la abogada María Cecilia Ramírez, ha trabajado junto a ellos. De hecho, Reportea reveló que ella aparece recibiendo pagos del bufete en el mismo periodo en que ellos asesoraron bajo cuerdas al proyecto minero Dominga. El mismo ministro Matus ha sido el redactor de dos fallos de la Corte Suprema que favorecieron a Dominga. El origen y objeto de esos pagos ya están siendo investigados por el Ministerio Público.
Todos incómodos con Vivanco
El exministro Sergio Muñoz también le contó a la fiscalía que había recibido comentarios sobre ciertas actitudes de la exsuprema Ángela Vivanco, la protagonista de la “trama bielorrusa”, apuntada por recibir coimas de parte de Lagos y Vargas.
“Como advertencia de alguna irregularidad sí debo señalar que que manifestaron su preocupación general, en alguna oportunidad, en relación a la señora Vivanco, por su exceso de protagonismo, las ministras señora Chevesich y Andrea Muñoz, pero fue de forma genérica”, indicó Sergio Muñoz.
Hubo más comentarios.
“Más concretamente fue el comentario de la ministra (Adelita) Ravanales y el señor (Mario) Carroza, quienes me dijeron que el señor Matus había dicho que se iba de la sala porque Ángela (Vivanco) iba a terminar metiéndonos en un problema”, declaró Muñoz.
Muñoz, Vivanco y Matus compartieron durante un tiempo en la Tercera Sala de la Corte Suprema, que ve asuntos constitucionales y que revisó la batalla judicial entre el Consorcio chileno bielorruso Belaz Movitec (CBM) y Codelco. Esa disputa Codelco la perdió por goleada luego de seis fallos y resoluciones que obligaron a la estatal a pagar más de $17 mil millones a CBM. Vivanco participó en todas esas decisiones. La fiscalía acusa que lo hizo ya que recibió coimas millonarias de parte de Lagos y Vargas, quienes representaban a CBM.
Muñoz le dijo al Ministerio Público que todo lo que supo fueron comentarios, y que “no tengo ningún antecedente concreto sobre el particular, lo que expongo por el deber legal que no debo guardar nada que esté relacionado con lo consultado”, aseguró.
El exministro también hizo mención a reclamos de los relatores de la Tercera Sala contra Vivanco. Profundizó en una queja que manifestó el relator Rodrigo Mella, luego de que Vivanco le pidió apurar el fallo de una causa:
“El relator señor Mella me puso en conocimiento que había tenido un fuerte intercambio de palabras con la ministra señora Vivanco en una oportunidad, dado que ella le preguntaba por un acuerdo específico y le solicitaba que le sacara el fallo a la brevedad”, contó Muñoz.
Según el Muñoz, ese fue el motivo para que en la Tercera Sala se fijaran normas: “Solicité a la sala, sin aludir a este hecho, la dictación de instrucciones en relación a lo que cada ministro podía hacer en relación a los acuerdos”.
Cuando en 2024 la Corte Suprema definió expulsar a Ángela Vivanco, una de las razones fue que detectaron que ella apuraba fallos, y presionaba a funcionarios judiciales para obtener información sobre determinadas causas. Ahora la fiscalía tiene pruebas de que esas actitudes fueron motivadas por el pago de coimas, además de declaraciones de relatores que advirtieron irregularidades.
Sergio Muñoz también dijo durante su declaración que “nunca supe concretamente de ninguna maniobra ilícita, o que se proporcionara algún servicio o dádiva económica a ningún ministro de la Corte Suprema en el tiempo en que permanecí en ella”.
Muñoz indicó que durante 2023, año en que se revisaron la mayoría de los fallos y resoluciones por el conflicto entre CBM y Codelco, él estuvo ausente durante 100 jornadas: 27 días en comisión de servicio, 42 días de feriado legal, 25 días de permisos, y 6 días de licencia médica.
Eso explica que en muchas de las discusiones en la Tercera Sala quien tomó la voz cantante fue Ángela Vivanco, quien presidía la sala en reemplazo de Muñoz. De hecho este último solo votó en dos fallos relacionados con CBM y Codelco. Según dijo en su declaración, sus votos estuvieron relacionados con incidentes de nulidad presentados por Codelco que eran improcedentes.
