Carta del senador Pedro Araya y respuesta de Reportea

Luego de la publicación del artículo “Senador Araya llamó al ministro del Interior para intentar frenar la acusación constitucional contra Simpertigue” —donde se reveló la existencia de una conversación entre el senador Pedro Araya (PPD) y el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, en la que se abordó la situación de Diego Simpertigue, ministro de la Corte Suprema amenazado por un libelo anunciado por diputados socialistas—, el senador Araya envió una carta a Reportea en el marco de la Ley 19.733, exigiendo su derecho a réplica. A continuación publicamos esa carta íntegra, y luego la respuesta de Reportea.

Carta del senador Pedro Araya:

Por medio de la presente, vengo en ejercer formalmente mi derecho a réplica, en conformidad con lo dispuesto en los artículos 16 y siguientes de la Ley N°19.733, respecto de la publicación titulada “Senador Araya llamó al ministro del Interior para frenar la acusación constitucional contra Simpertegui”, difundida en su medio el día 21 de  noviembre de 2025, en la cual se entregan antecedentes incorrectos, carentes de veracidad y sin sustento fáctico, que afectan gravemente mi honra personal, familiar e institucional, atribuyéndome, directa o indirectamente, conductas vinculadas a hechos de corrupción sin contar con evidencia, fuentes verificables ni contrastación mínima.

La citada publicación incurre en afirmaciones objetivamente falsas, omite información relevante y presenta especulaciones presentadas como hechos, configurando una afectación ilegítima a mis derechos constitucionales, particularmente a mi honra, vida privada y reputación profesional, protegidos por el artículo 19 N°4 de la Constitución, y que además trasgreden las normas mínimas de ética periodística.

Asimismo, el contenido difundido carece del estándar de diligencia periodística exigido por la normativa vigente, al haber tergiversado las respuestas entregadas a su medio, vulnerando el deber de veracidad y rigor informativo propio de la actividad periodística.

En virtud de lo anterior, solicito que se publique íntegramente la réplica que acompaño a continuación, en el mismo espacio, formato y relevancia otorgados a la nota cuestionada, dentro de los plazos legales, dejando constancia de que su negativa injustificada habilitará las acciones legales correspondientes.

“Tal como le indiqué desde el primer momento, no he llamado al Ministro del Interior  para intentar frenar la acusación constitucional contra el Ministro Simpertegui. 

Respondí de manera completa y transparente cada una de las preguntas que usted me formuló. Por lo mismo, resulta improcedente que ahora cuestione la suficiencia de dichas respuestas cuando jamás planteó consultas sobre los puntos que intenta instalar. Esa conducta revela una ausencia total de rigor profesional y un tratamiento informativo carente de seriedad y poco ético.

Es particularmente inaceptable subtitular la nota como ‘Los vínculos de Araya con la trama bielorrusa’. Esa afirmación es una insinuación maliciosa que busca instalar la idea de que tendría participación o relación con un caso investigado por el Ministerio Público. Lo niego categóricamente. No tengo absolutamente nada que ver con esa causa y cualquier intento de asociarme a ella es una falsedad destinada a dañar mi honra.

Ud. pretende a vincularme a ese caso a partir de mi presencia en una comida realizada el año 2021, cuyo propósito era reconocer la trayectoria del Ministro Mario Carroza con ocasión de su ascenso a la Corte Suprema. Asistí en calidad de invitado, junto a decenas de personas. Como cualquier invitado, desconocía quiénes asistirían. Sugerir que de ese hecho puede inferirse alguna conducta impropia es absurdo y solo busca construir un relato falso, artificioso e irresponsable.

Finalmente, afirmar que mi voto fue clave para la llegada de la ministra Vivanco a la Corte Suprema constituye una manipulación evidente. La ministra Vivanco fue ratificada por un amplio margen en el Senado, en cumplimiento del compromiso que públicamente asumí con el entonces Ministro de Justicia, Hernán Larraín, respecto de que ella era la candidata propuesta por el Gobierno para ocupar dicha vacante. Pretender instalar que ejercí algún rol determinante o irregular en ese proceso es una distorsión deliberada destinada a inducir al lector a conclusiones falsas sobre mi conducta y trayectoria.

En suma, su nota no solo contiene afirmaciones inexactas y asociaciones improcedentes, sino que además incurre en imputaciones que dañan mi honra personal, familiar e institucional. Le exijo rectificar con el mismo nivel de visibilidad con que difundió estas falsedades.”

PEDRO ARAYA GUERRERO

Senador

Respuesta de Reportea:

En su carta el senador Pedro Araya indica que el artículo de Reportea entrega antecedentes “incorrectos, carentes de veracidad y sin sustento fáctico”. En lo fundamental, dice que él no llamó al ministro del Interior, Álvaro Elizalde, para intentar frenar la acusación constitucional contra el ministro Diego Simpertigue.

Lo mismo planteó el ministro Elizalde cuando fue requerido por la prensa durante la mañana del sábado 22 de noviembre: “Él no me ha llamado para tratar este tema”.

Lo cierto es que la conversación sobre la situación del ministro Simpertigue sí existió. Reportea volvió a chequearlo con distintas fuentes, no relacionadas entre sí, que estuvieron al tanto de esos detalles. En esa conversación el senador Araya planteó que el ministro de la Corte Suprema es alguien “honesto” y “progresista”, tal y como publicamos originalmente, lo que no fue desmentido por el senador.

El matiz que hacen Araya y Elizalde es que no existió una llamada telefónica. Es lo mismo que plantea el senador en su carta: “No he llamado al Ministro del Interior  para intentar frenar la acusación constitucional contra el Ministro Simpertegui”. La existencia de la conversación no ha sido desmentida.

Reportea volvió a consultar al entorno del ministro Elizalde, desde donde insistieron en la respuesta que entregaron antes de la publicación del artículo: él no comenta las conversaciones privadas que sostiene con parlamentarios. También reiteraron lo que dijo en su alocución frente a la prensa el día sábado, respecto a que no existió una llamada telefónica.

El artículo no planteó que el ministro Elizalde hubiera sido receptivo a la solicitud del senador Araya. Según los antecedentes que pudimos recoger, el ministro manifestó en privado lo mismo que ha dicho públicamente: el gobierno va a respetar la independencia del Congreso y no va a intervenir en acusaciones que se formulen contra integrantes del Poder Judicial.

Los vínculos de la dirigencia política con los integrantes de la alta judicatura son un foco de interés público a cuyo reporteo no renunciaremos. La labor fundamental del periodismo de investigación es escrutar a los distintos poderes que inciden en la vida cotidiana de los ciudadanos. Que un senador en ejercicio intente influir en el destino de una acción política contra un ministro de la Corte Suprema es un hecho que debiera ser transparentado, al igual que las materias tratadas en las reuniones en la casa del ministro Simpertigue en las que el senador Araya reconoce haber participado.

El caso Hermosilla ha revelado la existencia de relaciones impropias entre ministros del Poder Judicial y dirigentes políticos, y esas revelaciones han gatillado reformas legales que actualmente se debaten en el Congreso. El senador Araya integra la Comisión de Constitución del Senado, la que opera como filtro de nombramientos judiciales de la mayor relevancia, como nuevos integrantes de la Corte Suprema y cargos como el de Fiscal Nacional. 

El mismo Senado se erige como dirimente en caso de que la anunciada acusación constitucional contra Simpertigue avance desde la Cámara de Diputados, por lo que sería valioso que el senador Araya esclarezca cuál es su relación con ese ministro de la Corte Suprema, lo que hasta el momento no ha hecho.

En su carta el senador Araya también dice que el artículo de Reportea le atribuye, directa o indirectamente, “conductas vinculadas a hechos de corrupción”, lo que no es cierto. En ninguna parte de esa pieza periodística se afirma que el senador tenga alguna participación en la trama de pago de coimas a integrantes del Poder Judicial a cambio de fallos.

Sí se da cuenta de sus vínculos con algunas de las personas que hoy están siendo investigadas por el Ministerio Público. Por ejemplo, con el actual supremo Diego Simpertigue, quien reconoció haber participado en cruceros junto con Eduardo Lagos, abogado del consorcio chileno bielorruso Belaz Movitec, empresa privada a la que Simpertigue favoreció en dos ocasiones con sus votos.

El artículo también da cuenta de que en 2018 el senador Araya entregó uno de los votos claves para el nombramiento de Ángela Vivanco en la Corte Suprema, quien había sido bloqueada por parte de la izquierda, y sobre quien pesaban sospechas respecto de su probidad, tal y como contó un artículo de La Tercera. Tres años después el mismo senador participó de una cena en la casa del abogado Samuel Donoso, en la que también estaban Vivanco y su pareja, Gonzalo Migueles (hoy ambos están imputados por la fiscalía), y el entonces ministro de la Corte de Apelaciones de Copiapó, Antonio Ulloa.

Ulloa también está siendo investigado por el Ministerio Público. Otro de los imputados en la trama bielorrusa, Sergio Yáber, el suspendido Conservador de Bienes Raíces de Puente Alto, desplegó una operación para salvar a Ulloa de su destitución en la Corte Suprema, cuando el máximo tribunal iba a votar la sanción en su contra debido a sus vínculos irregulares con Luis Hermosilla. Allí tuvo éxito, pero no en el Senado, donde una mayoría de los parlamentarios votó para expulsar a Ulloa del Poder Judicial.

En esa votación —a raíz de una acusación constitucional impulsada por los diputados Daniel Manouchehri y Daniela Cicardini, los mismos que ahora anunciaron un libelo contra Simpertigue—, solo hubo tres abstenciones: Javier Macaya (UDI), Rojo Edwards (independiente), y Pedro Araya (PPD).

Durante la discusión en el hemiciclo, Araya defendió a Ulloa:

“El análisis del Senado de la República no puede sustentarse en presiones mediáticas, valoraciones morales o coyunturas políticas, sino exclusivamente en antecedentes jurídicos y probatorios (…) no existen antecedentes que permitan establecer que el ministro haya incurrido en desviación deliberada de la administración de justicia, ni en menoscabo de la imparcialidad judicial”, señaló en esa ocasión (vea su intervención aquí).

El senador Araya también señala en su carta que Reportea tergiversó las respuestas que su equipo envió para el artículo publicado. Lo que tampoco es cierto. Esas respuestas fueron publicadas de forma íntegra. Otra cosa es que el senador espere que su respuesta sea definitoria respecto de la publicación, o no, de un reportaje. Su respuesta fue incluida,, pero contrastada con los antecedentes recogidos por nuestra labor periodística.

Sí reconocemos que fue un error indicar que la conversación entre el senador Araya y el ministro Elizalde se produjo a través de una llamada telefónica, que fue el único punto desmentido por ambos involucrados. Por ello, incluiremos el enlace a esta carta al inicio del artículo en cuestión, además de agregar una nota de la redacción dando cuenta de estos antecedentes. 

Reportea reafirma la existencia de la conversación en la que el senador Pedro Araya abogó ante el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, en favor del ministro de la Corte Suprema, Diego Simpertigue.

Nicolás Sepúlveda
Director de Reportea

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