La gran remoción en masa de barro, troncos y piedras que sorprendió ayer a los habitantes del sector de San Carlos de Apoquindo, en la comuna de Las Condes, no fue un evento inesperado para las autoridades. Reportea pudo acceder a al menos tres informes, elaborados en febrero de este año, que advertían sobre la inminente posibilidad de que el aluvión ocurriera: solo hacía falta que cayera una lluvia intensa o una nevada para que el terreno cediera aguas abajo, afectando a las zonas residenciales.
Los informes explican que el incendio ocurrido en esa misma zona precordillerana en enero de este año fue lo que provocó estas condiciones. Donde antes había extensos bosques y vegetación de distintos tipos, ahora solo había tierra suelta y leña caída. El suelo había perdido la capacidad de contener el agua que cayera, mientras que en las extensas y empinadas quebradas se acumularon toneladas de material sólido. Todo eso correría cerro abajo con una lluvia intensa.
“La situación allá arriba es de alto riesgo y esto puede pasar de nuevo. Son muchos kilómetros cuadrados de terreno y muchas quebradas con mucho desnivel”, advierte Carlos Valdivia Davidson, autor de dos de los informes que estaban en poder de la Municipalidad de Las Condes y del Gobierno Regional (GORE) Metropolitano desde febrero.
En esos informes, Valdivia incluyó una serie de recomendaciones para evitar la tragedia o al menos aminorar su impacto: hacer un catastro de viviendas bajo riesgo de afectación, comunicarle a los vecinos y a los establecimientos expuestos sobre la posibilidad de una emergencia, preparar un sistema de alerta para evacuar el sector, definir zonas seguras e instalar señalética. Todo eso, además de distintas obras de mitigación para tratar de contener el inminente aluvión.
“Es tanto el nivel y tanta la fuerza, que hagas lo que hagas no vas a evitar que ocurra un aluvión, pero lo que sí se puede hacer, cuando hay una alerta climática de riesgo, es tener a la gente censada, la que vive en el sector, informados y avisados, evacuados y los perímetros de bajada del aluvión despejados, y creo que eso no ocurrió”, concluye Carlos Valdivia.
El tercer informe, que apunta en la misma dirección, fue elaborado por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), y también fue enviado a la Municipalidad de Las Condes en febrero (vea ese informe).
Según publicó La Tercera, Pedro Berríos, jefe de la Unidad de Emergencias de Sernageomin, explicó que el informe fue solicitado por el mismo municipio, y que sus resultados también fueron enviados al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). Sobre las obras de mitigación recomendadas, Berríos respondió que desconocía si se habían iniciado.
Reportea envió preguntas al equipo de prensa de la Municipalidad de Las Condes pero hasta el cierre de este artículo no tuvo respuesta.
La primera alerta
Carlos Valdivia Davidson es montañista, especializado en alta montaña y con diversas certificaciones, además de ser un asiduo visitante de los cerros en la zona de San Carlos de Apoquindo. El 3 de febrero de este año, después del incendio que arrasó con la vegetación de ese lugar, Valdivia subió a entrenar a la zona de Altos Las Vizcachas y sus alrededores.
“Ahí me doy cuenta del problema que había con la activación de todas estas quebradas. Obviamente con siete años de experiencia de montaña, en lugares muy complejos, hay un conocimiento sobre la topografía y cómo se desenvuelven estos sectores”, explica.
La situación le pareció urgente. Hizo una serie de registros en videos y fotos con su teléfono y rápidamente elaboró el primer informe, donde calculó en hasta 500 toneladas la cantidad de escombros que podían correr cerro abajo ante un evento climático intenso (vea aquí ese informe).
A través de un conocido, cuenta Valdivia, logró hacer llegar ese documento a la Municipalidad de Las Condes y luego de eso, se pusieron en contacto con él: “Ellos se interesan y me convocan al puesto de trabajo que tenían en Quebrada Honda, por el tema del primer aluvión”, relata Valdivia. El 31 de enero de este año, la misma zona ya había sido afectada por un aluvión de menor intensidad que el registrado ahora, pero que también había afectado a varias viviendas.
Carlos Valdivia cuenta que se reunió con el jefe de Seguridad de Las Condes de ese entonces, Christian Bolívar, quien en marzo de este año dejó ese cargo para asumir como subsecretario para las Fuerzas Armadas.
“Quedaron maravillados con el tema, porque nadie había ido hasta arriba, donde empiezan las quebradas, y ahí coordinamos que yo haría una segunda visita más hacia el fondo, por el Mirador de La Roca y todas esas quebradas, y ahí constato que el tema estaba desatado arriba y que estaba la posibilidad de que se generaran aluviones por todas partes”, dice Valdivia.
Tras esa visita, el experto elaboró el segundo informe, al que sumó videos tomados con un dron, el que fue entregado el 6 de febrero a la municipalidad (véalo aquí). Además, Valdivia indica que al día siguiente, 7 de febrero, le envió la misma información al GORE Metropolitano y que tuvo la oportunidad de hablar con el gobernador Claudio Orrego sobre el tema. “Pero lamentablemente ahora vemos los sucesos que ocurrieron”, dice Valdivia.
A continuación, vea parte de los registros tomados por Carlos Valdivia en febrero de este año:
