Cuando el pasado 20 de enero la fiscal judicial de la Corte de San Miguel, Carla Troncoso, le preguntó a Ángela Vivanco si había realizado gestiones para favorecer el nombramiento de Sergio Yáber Lozano como Conservador de Bienes Raíces de Puente Alto, ella lo negó.
Ese día Vivanco se presentó ante la fiscal judicial como una testigo convocada por la defensa de Yáber, quien enfrentaba un sumario judicial por haber participado en los enjuagues de platas que habrían servido para pagar coimas a la misma Vivanco.
En resumen, la historia es así: Vivanco era ministra de la Corte Suprema y con sus votos favoreció la victoria judicial del Consorcio Bielorruso Belaz-Movitec (CBM) por sobre Codelco, lo que implicó que la estatal debiera desembolsar más de $17 mil millones. En una investigación del Ministerio Público aparecieron pruebas de que Vivanco había recibido coimas por sus votos, y que parte de esas coimas le habían llegado a través de un esquema en el que participó Yáber (vea aquí el detalle de esa trama). Por esa razón el conservador de Puente Alto fue suspendido de su cargo, formalizado por lavado de activos, y además se le inició un sumario judicial, en el que Vivanco declaró como su testigo.
Hay un personaje adicional: el Conservador de Bienes Raíces de Chillán, Yamil Najle, quien también está formalizado por lavado de activos ya que igualmente habría participado en el esquema para lavar las coimas para la exministra de la Corte Suprema.
La novedad clave en la investigación apareció en una arista reservada del caso Hermosilla que se tramita en la Fiscalía de Valparaíso, que al interior del Ministerio Público bautizaron como «agencia de nombramientos», en la que se indagan la compra y venta de cargos de jueces, fiscales, notarios y conservadores de bienes raíces.
En el marco de esa causa declaró en dos ocasiones Héctor Mery —el 26 de junio y el 10 de julio—, quien fue el jefe de la División Judicial del Ministerio de Justicia durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, y por tanto encargado de los nombramientos en el Poder Judicial durante ese periodo. Mery, quien actualmente ejerce como ministro del Tribunal Constitucional, reveló dos episodios en los que Vivanco habría intervenido en las postulaciones de Yáber y Najle como conservadores de bienes raíces.
Sobre el primero lo habría hecho en 2018, cuando Yáber logró quedarse con el Conservador de Bienes Raíces de Puente Alto, mientras que por Najle habría intervenido en 2021, durante una postulación fallida al conservador de Iquique.
“Respecto de Yamil Najle Alee puedo señalar (que) en el año 2021 cuando postuló para conservador de bienes raíces de Iquique (…) la señora Ángela Vivanco me llamó por teléfono para manifestar su opinión favorable por el candidato Najle, que finalmente no fue designado. Me dijo Ángela que lo conocía, que era una muy buena persona y un buen profesional, yo diría que fue menos vehemente que con Yáber, de quien quería desmentir la información que circulaba. Aquí me señaló respecto de Yamil Najle que tenía muy buena opinión de él”, declaró Mery.
Lo complejo es que tanto Sergio Yáber como Yamil Najle contrataron a la expareja de Vivanco, Gonzalo Migueles, cuando asumieron sus nuevos cargos de conservadores de bienes raíces. Yáber en 2018 en Puente Alto, y Najle en 2024, cuando logró quedarse con el conservador de Chillán. Los documentos bancarios revisados por Reportea indican que cada uno le pagaba mensualmente $3 millones a Migueles.
Si efectivamente Vivanco realizó gestiones para apoyar sus nombramientos, la exsuprema podría enfrentar nuevos cargos por soborno, debido al beneficio económico que pudo haber obtenido a través de su entonces pareja.
La investigación de la Fiscalía de Valparaíso no solo tiene en el foco a Vivanco por su eventual apoyo a Yáber y Najle, sino que también indaga antecedentes que apuntan a la intervención de la exministra de la Corte Suprema en los nombramientos de otros dos conservadores de bienes raíces: Luis Fischer en Viña del Mar y Carlos Swett en Con Con.
¿Pagos por nombramientos?
Hasta ahora, Vivanco ha negado haber realizado gestiones en favor del nombramiento de los conservadores. Al menos, de Sergio Yáber.
La fiscal judicial de la Corte de San Miguel, Carla Troncoso, se lo preguntó directamente cuando le tomó declaración como parte del sumario judicial contra Yáber. La misma fiscal judicial lo contó cuando le tocó declarar en la Fiscalía de Valparaíso: “Ángela Vivanco Martínez declaró que era imposible alguna injerencia de su parte cuando ella estaba también en proceso de ser nombrada a la Corte Suprema”, aseguró.
Esa versión que habría entregado Vivanco para negar su intervención en el nombramiento de Yáber no se sostiene. Si bien es cierto que en 2018 ella estaba postulando a la Corte Suprema, su nombramiento se produjo antes de que Yáber entrara oficialmente en carrera por el Conservador de Bienes Raíces de Puente Alto. Vivanco fue ratificada por el Senado como ministra del máximo tribunal el 4 de julio de ese año, casi tres semanas antes de que Yáber quedara dentro de la terna para optar al cargo. Además, ella estaba en contacto con autoridades de gobierno desde marzo de ese año, como evidencian sus chats con Luis Hermosilla (ver aquí).
Según la declaración de Héctor Mery, cuando Vivanco se contactó con él para conversar sobre la postulación de Yáber, lo hizo para desmentir un dato que estaba circulando y que podía perjudicar al entonces postulante. Según Mery, el tono de Vivanco fue «vehemente«.
El propio Yáber contó cuáles eran los comentarios negativos que circulaban sobre él en 2018. Así lo relató a la fiscalía el pasado 12 de agosto: “Cuando estaba postulando al cargo de Conservador de Bienes Raíces de Puente Alto, yo estaba en la terna y alguien de Coquimbo envió al Ministerio de Justicia o alguien de influencia política, que nunca supe quién era el remisor, una foto de la esquina de una propiedad antigua y roñosa colindante con un edificio nuevo de mi propiedad diciendo que esa era mi oficina, queriendo decir que yo no invertía, con una mala fe total. Obviamente para perjudicar mi postulación”, aseveró Yáber, quien agregó que no recordaba si había conversado al respecto con Vivanco.
Según las versiones entregadas al Ministerio Público por Vivanco, Yáber y Antonio Ulloa —el exministro de la Corte de Santiago que fue destituido de su cargo cuando el Congreso lo acusó constitucionalmente por sus vínculos con Hermosilla—, a mediados de 2018 se selló un acuerdo durante un encuentro en La Serena: si Yáber era nombrado conservador en Puente Alto, contrataría a la pareja de Vivanco, Gonzalo Migueles, como su asesor.
Ahora, en medio de la investigación por la compra y venta de cargos judiciales, Yáber le contó a la fiscalía que Vivanco le recordó ese compromiso cuando ya había logrado el cargo: “Yo asumí el 6 de noviembre de 2018 (…) y a las dos o tres semanas después, me reuní con Ángela en una oportunidad a tomarnos un café en el (mall) Casa Costanera (…) estábamos los dos solos. No recuerdo si me llamó ella o la llamé yo. Yo podría haberla llamado para juntarnos a celebrar y para mencionarle la contratación de Gonzalo Migueles”, declaró Yáber.
Cuando a fines de 2018 Yáber asumió como conservador de Puente Alto, demostró que no tenía problemas de caja. Casi de inmediato comenzó a pagarle $1 millón mensual a Antonio Ulloa y $3 millones a Yáber. También contrató a familiares de ministros de la Corte de San Miguel que votaron por él para el cargo, además de al exdiputado Francisco Eguiguren (RN) y a una hija del senador Sergio Gahona (UDI). También, tal como reveló Reportea, sus cartolas bancarias registran pagos para los senadores Matías Walker (Demócratas) y Sergio Gahona (UDI) —a quienes además arrendaba departamentos en La Serena—.
Fuentes que conocen del funcionamiento interno del Conservador de Bienes Raíces de Puente Alto, le dijeron a Reportea que el ingreso mensual líquido para quien lidere ese organismo puede alcanzar los $50 millones. Sobre los ingresos del otro conservador involucrado en esta historia, Yamil Najle, no hay cálculos públicos.
Héctor Mery dijo que le extrañó la intervención de Vivanco: “En general los ministros de carrera de la Corte Suprema no se meten en estas nominaciones, por lo que me llamó la atención este llamado que me hizo Vivanco, (que) fuera tan explícito y que tomara partido por el señor Najle, porque ningún otro ministro de la Corte Suprema hablaba para manifestar su opinión para concursos del escalafón secundario. Si lo hizo Vivanco es porque no conocía los códigos no escritos de la Corte Suprema”, indicó Mery durante su declaración, la que fue revelada por La Tercera.
En 2024, durante el gobierno de Gabriel Boric, Najle logró quedarse con el cargo de Conservador de Bienes Raíces de Chillán. Fuentes de ese gobierno consultadas por Reportea indicaron que no supieron de gestiones de Vivanco en su favor, aunque puntualizaron que, en general, los jueces que buscaban respaldar candidaturas de notarios y conservadores operaban sobre los ministros de las cortes de apelaciones, quienes en esa época elaboraban las ternas que eran enviadas al gobierno para que se escogieran los cargos.
Ahora el sistema cambió, y notarios y conservadores deberán elegirse mediante el sistema de alta dirección pública.
La situación actual de Yáber y Najle es en extremo delicada. En paralelo a la investigación de la fiscalía por su participación en el supuesto lavado del dinero de las coimas para Vivanco, a ambos se les abrieron cuadernos de remoción en el Poder Judicial. Los dos recurrieron al Tribunal Constitucional (TC) para bloquear las destituciones. Al menos en el caso de Yáber, la decisión está tomada. El respectivo expediente del TC da cuenta de que el pasado 8 de septiembre su causa quedó en acuerdo, por lo que solo resta que los ministros den a conocer su decisión.
Pero esta historia puede estar recién en sus capítulos iniciales. Además de la indagatoria penal por la «trama bielorrusa», la causa por la «agencia de nombramientos» que se tramita en Valparaíso tiene a Vivanco, Yáber y Najle entre sus blancos de interés. En esa indagatoria constan varias declaraciones de Antonio Ulloa, el exministro de la Corte de Santiago. En una de ellas entregó un antecedente que podría terminar perjudicando a la exministra de la Corte Suprema, de quien se supone es cercano desde que ella le hizo clases en la Universidad Católica:
“Como amigo de Sergio (Yáber) puedo señalar que él le tenía temor reverencial a Ángela, como yo lo tenía también, de hecho, yo participaba en sus charlas para no tener problemas con ella, era complicado estar mal con Vivanco”, aseguró Ulloa.
En otra declaración, esta vez de Yamil Najle, y que está alojada en el expediente por la llamada «trama bielorrusa», él también señaló que le tenía temor a Vivanco. Lo dijo cuando le preguntaron por un contrato que firmó con Migueles, que habría sido redactado por la exministra de la Suprema, y que tenía como fin regularizar los pagos realizados por el conservador de Chillán a Gonzalo Migueles:
“Yo sentía mucha presión de ellos, no es fácil decir que no”, aseguró.
